jueves, 2 de julio de 2015

Vamos.

Píntate los labios, tienes una herida. Esa es por los nervios de aquel examen. Tápatelas bien. Otra. Esa es de un portazo de tu padre. Otra. Esa es de la vez que discutiste con tu madre. Otra. Esa fue porque le echas de menos. Otra. Esa es porque te echas de menos. Otra. Esa es por el suspenso del mismo examen. Otra. Esa no sabes por qué fue, pero te pellizcaste igual. Otra. Esa es porque tuviste una pesadilla. ¿Otra? Sí, esa es porque pensabas que se estaban riendo de ti. Otra. Esa es porque no te llamaron. Esa es porque no te cogieron el teléfono. Ya casi no te quedan labios. Píntate los labios. Tienes que salir ahí fuera.


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