miércoles, 30 de mayo de 2012

Cuenta atrás




¿Dónde estan los besos que te debo? ¡En una cajita!
Que nunca llevo el corazón encima
por si me lo quitan.
(...)
 Nadie me persigue pero yo acelero,
llaman a mi puerta y yo ya a nadie espero...


Que yo, recuerdo todavía cuando te besaba...


Afuera de mi casa tengo flores
sembradas en el campo como a ellas les gusta estar.
Enciendo muy temprano los motores,
me pongo muy contento si la voy a visitar
¡JÁ!


Mi corazón, como una lata de cerveza,
que te la bebes y al final
le das patadas sin pensar
que me desquicias la cabeza.


Planeo el atraco a mano armada de su corazón,
cada palabra he calculado ahora falta el valor;
planeo decirle que la vida era su boca y no...
pasa a mi lado su olor, y contengo la respiración


¡Tan tan! Llaman a la puerta otra vez
¡Ya va! ¿Quién es?
Fui a abrir y se metio en mi casa otro amanecer
¡Ahí va! ¡Qué bien!


Vivo en un vertedero, me acuesto con la Luna,
¿qué importa ser poeta o ser basura?
Que importa que me engañes, y luego me sonrías, 
si sólo eras la yegua que yo más quería.
No necesito verte, pa' saber que estás conmigo
y relincho de alegría siempre que te miro.


Y si fuera mi vida una escalera
me la he pasado entera
buscando el siguiente escalón.
Convencido, que estás en el tejado,
esperando a ver si llego yo.

Puede que me deje llevar, puede que levante la voz,

puede que me arranque sin más…
¡a ver qué me dice después! 



Se apagó el fogón, no funciona nada
¿dónde está la luz que hay en tu mirada?
Me cuelgo de su pelo, me engancho de su miel,
me encuentro con mi hada, que está loca también
he vuelto a la andadas, he vuelto a enloquecer
lo vi escrito en la Luna, Luna creciente...


¡Manuel! ¡ME CAGÜEN TU PADRE MANUEL!


¡Soy un lince, tengo un ojo, siempre estoy metido en líos!


Se abrió un claro entre las nubes, 
hemos vuelto a ver el Sol
como dos presos comunes
en el tejao’ de una prisión.


No vi la playa pero se ve la espuma,
¡y un acantilado baja de tu cintura!


Me levanté, hasta los huevos de vivir...
te vi pasar... y ahora ya vuelvo a sonreír.


Para algunos, la vida es caminar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. 
Yo, más humilde soy, y solo espero que la ola que surge del ultimo suspiro de un segundo, 
me transporte mecido hasta el siguiente.



Me da vértigo el punto muerto 
y la marcha atrás.
Vivir en los atascos, 
los frenos automáticos 
y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me arruinan las prisas
y las faltas de estilo
el paso obligatorio, 
las tardes de domingo
y hasta la línea recta.
Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran a sus idelas
sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido
parado frente al mar, mientras el mundo gira.

Siempre en estado de espera,
siempre en estado de espera,
siempre en estado de espera…


¡Quisiera que mi voz fuera tan fuerte
que a veces retumbaran las montañas 
y escucharais las mentes social-adormecidas
las palabras de amor de mi garganta!


¡SUS QUEREMOS! ¡A TODOS!



Vosotros podéis hacer lo que queráis, ya sabéis, estáis en un país libre. 
Eso sí, ¡que no os vean!

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