viernes, 13 de enero de 2012

A la Bea del futuro

13.01.2012

A la Bea del futuro:

Tengo muchas cosas que decirte pero no sé ni por donde empezar, perdona el desorden.

¿Cómo estás, chumacha? ¿Cuántos años tienes? ¿Cómo es que estás leyendo esto, lo has visto en el blog? ¿Sigue exisitiendo? ¿Lo he abandonado o sigo escribiéndolo?

Ya, ya, ya lo sé. Muchas preguntas. Pero yo (tú) somos así ¿sabes? O quizás ahora que miras esto no, quizás he dejado de tener curiosidad por todo y por todos, por saber que piensa la gente, su opinión, su forma de ver el mundo. No, no lo creo, eso no va a cambiar. ¿Te has teñido ya el pelo de rojo? Quizás eso son ideas de ahora, pasajeras, pero no quiero pensar eso. No quiero pensar que todo lo que soy ahora se va a transformar en algo completamente diferente. Por supuesto, quiero cambiar, crecer, experimentar, errar, aprender. Quiero vivir, quiero que tú sigas viviendo. Pero no quiero olvidar todo lo que ahora pasa por mi sesera.

Recuerda que ahora mismo, con los 14 años que calzo, sueño con conseguir estudiar algo que me guste y encontrar un trabajo lejos de este pueblo en el que poder disfrutar del día a día. Me queda muy lejano, lo veo en un futuro remoto, pero espero que algún día llegue. Espero sacar de mi vida a todos aquellos que me hacen daño y encontrar a otros que me dibujen una sonrisa en la cara. ¿Lo he conseguido ya? ¿Se ha cumplido alguna de las expectativas? Bueno, si no es así, no te preocupes, sigue luchando, sigue buscando tus metas, sigue mirando al futuro con esperanza, ¿de acuerdo?

Espero que no hayas perdido el gusto por la música (no sé ni por qué lo cuestiono, estoy segura de que eso no va a ser así) ¿que escuchas ahora? Espero que no hayas olvidado nada de mis gustos actuales ¿eh? No digo que los conserves, pero no olvides. Sobre todo no olvides. Y si lo has hecho, recuerda, que dicen que recordar es vivir dos veces.

Ojalá hayas viajado por todo el mundo como fantaseo con hacerlo yo ahora. Ver lugares y más lugares, sin dejar ni un rincón por mirar, que todo quede grabado en la memoria. Ve a conciertos, lee libros, mira películas, escucha música, investiga historias, no dejes que nada se te escape. 

¿Sigues riéndote tanto como lo hago ahora? Sácale el lado positivo a todo, es la única manera de aguantar. Ríete de ti misma, no tengas complejos, tócale el culo a la suerte si te da la espalda.

Madre mía, tengo demasiada curiosidad, quiero saber como voy a ser, quiero saberlo ya, que llegue... pero no quiero que esto se vaya, no quiero que el tiempo pase demasiado deprisa. 

No quiero levantarme un día y encontrarme siendo una persona solitaria y triste, que ha dejado que su vida pasara sin darse siquiera cuenta, que odia todo lo que hace y que no tiene ganas de nada. Quiero levantarme y ver el día como algo que disfrutar, no que soportar, dar los buenos días a todo el mundo y contagiar mi alegría. Quiero tener hijos, dos, tres, qué más da, quiero ser madre, quiero que cuando yo muera, una parte de mi se quede en este mundo. Quiero ser una fuente de confianza para ellos, que seamos amigos, no solo madre e hijo (o hija quien sabe) Escuchar música con ellos e ir al cine a ver su película favorita.

Vaya, creo que me he montado el cuento de la lechera. Tengo muchos planes de futuro. No, planes no, son más bien expectativas, deseos. Pero que no se cumplan estos no quiere decir que los que sea que hayas vivido no hayan sido maravillosos. Al fin y al cabo dicen que nada sale nunca como se esperaba.

Bien, pelirroja (espero) ¿te acuerdas ahora mejor de como eras con 14 añitos? Sigue con tu nuestra vida,  sonríe, VIVE. Haz que llegar hasta este momento haya merecido la pena. Hazlo por mi.

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